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La mirada errante + 6 piezas breves
Jorge Honik

Viernes 2.11.12 18hs. | Alianza Francesa de Buenos Aires

Programa de cortos Jorge Honik en presencia del artista.

Duración total: 75’

Pienso en estas escenas filmadas a lo largo de diez años de viajes, algunas dictadas por el azar, otras que responden a una idea precisa. Lo he hecho sin considerar seriamente que algún día el circuito se cerraría en la pupila herida por la luz del espectador anónimo.

Al revisar estos rollos después de muchos años, surgen palabras, reconocimientos tan fugaces como los destellos del proyector de Super 8. Frases que conectan el fragor del mundo con la ingenuidad de la visión.

A lo largo de ese recorrido los pies se han adherido al suelo. La mirada en cambio ha volado, posándose sobre las cosas con la fugacidad propia de la luz.

Los pies nos conducen en una dirección, el ojo es inquieto, revolotea en torno a la llama aun si su destino final es, al igual que el de los insectos nocturnos, consumirse en ella.

El cine ha clausurado lo que aún quedaba en pie de la continuidad óptica del espacio. Esta falta de límites nos instala en el espejismo y en última instancia, en los sueños. Seres ya desaparecidos persisten, indemnes, ajenos a la corrupción, entre las lluvias cada vez más devastadoras de las películas de acetato.

La mente que sueña, confunde. Confundir es un acto afectivo. La otra, la que se ocupa de pensar, discrimina, abre, despeja.

Cuando ambas se han retirado queda la obra, desnuda, a la espera de que el espectador la recree con su propia mirada.

Programa 1: La mirada errante

Sueños impresos en acetato

1969–1981
30’ (aprox.) / super 8

Dos películas pasadas en simultáneo. Una es un registro nervioso, descuidado, de un viaje por la India y Nepal al comienzo de los setenta. Impresiones fugaces de rostros, paisajes, templos, seres y cosas. Imágenes que, habiendo sido plasmadas en un medio efímero, van desdibujándose aunque sin envejecer, al costado del río implacable del tiempo.

La otra es un collage de imágenes filmadas básicamente en el Magreb y la Patagonia. Se mezclan ritmos frenéticos con tomas estáticas: un bosque en la niebla, el amanecer sobre un cerro, un furioso recorrido por un camino de la costa argelina, un glaciar, el desierto.

El efecto sincrónico de ambas proyecciones no está anticipado sino que responde a un patrón de aleatoriedad.

Programa 2: Seis piezas breves

Gaudí asesinado por un tranvía

1968
4’ / super 8

Imágenes de la Iglesia de la Sagrada Familia de Antonio Gaudí confrontadas con breves flashes de monoblocs y zonas industriales. Al furioso despliegue de una imaginación desbordada se opone una gris funcionalidad del cual todo criterio de belleza ha sido erradicado. Para Gaudí ‘la belleza era el resplandor de la verdad’. Un tranvía desplazándose por una calle de Barcelona es una metáfora visual de este atentado contra el libre vuelo de las formas.

Gaudí falleció en 1926, a causa de una conmoción recibida al ser atropellado, justamente, por un tranvía.

Komik

1969
3’ / super 8

Un ‘divertimento’ realizado en el local abandonado de un centro turístico de Argelia, deshabitado durante el invierno. Se utilizaron recortes de revistas apiladas encontradas al azar, sin otro propósito que jugar con la infinita cantidad de signos visuales que nos salen diariamente al paso en las ciudades. Y de paso, experimentar con los efectos que se pueden lograr con la filmación cuadro a cuadro.

Un paseo

1969
4’ / super 8

Un paseo en un labrantío de trigo en la misma aldea donde fue filmado Komik. Mientras se desplaza entre las altas espigas el ojo de la caminante, inquieto, recorre los campos, el ganado, se posa en los rostros de los habitantes de la pequeña villa. Breves ejercicios de animación reiteran el título y dibujan la figura de la contempladora descubriendo con asombro los paisajes de sueño que la rodean.

El inmortal

1970
12’ / super 8

Basada en el cuento homónimo de Jorge Luis Borges, la película (inconclusa) relata, a través de un torbellino de elusivas imágenes, el largo viaje del protagonista del cuento en busca de la secreta Ciudad de los Inmortales. Hay secuencias de animación filmadas en condiciones muy precarias en una rústica casita en la isla del Giglio, en Italia, donde fue realizada la totalidad de la película.

Passacaglia y Fuga

Bariloche, 1974
Jorge Honik, Laura Abel
Super 8mm, 17.43’, color / B&N, sonido.

Película casi enteramente rodeada en el interior de una casa en las afueras de S.C. de Bariloche, a orillas del lago Nahuel Huapi, a lo largo de todo un invierno y comienzos de la primavera. La cámara va descubriendo muebles, rincones, objetos, libros mediante travellings y panorámicas realizados cuadro por cuadro, en un caso fueron utilizados rieles y en el otro un disco graduado montado sobre un trípode. La casa vibra con vida propia revelando huellas y vestigios casi fantasmales en tanto que la presencia humana es apenas sugerida. Alternan estas tomas con otras del paisaje: lago, nieve, arbustos sacudidos por el viento, el transcurrir de las estaciones, señales externas que acentúan la soledad y el aislamiento de los espacios interiores.